(II) Amor Bloggero
Nos dimos los teléfonos, y nosé porque le envié unos cuantos mensajes cuando me acordaba de él. Tenía la confianza para hacerlo. Sabía que no se pasaría rollos y que no le iba a molestar.
En algun mes del año, por allá por noviembre u octubre, fue al bautizo de su sobrina. Cuando iba en el bus de vuelta a su ciudad, me llamó por teléfono. Fue la primera vez que hablamos por celular. De qué? nosé, pero no nos faltó tema. Era de noche, recuerdo que me contó cosas del bautizo, de lo baboso que estaba con la Sofía.
Seguimos hablando por teléfono, por mensaje, por chat.. y a fines de ese año, tuve que aprender a programar… no tenía idea que hacer, sin embargo, y para más coincidencias su carrera tenía mucho de eso. Pasé una tarde de sábado completa aprendiendo a programar en C. Con los audífonos y el micrófono conectado y skype abierto. Hablamos de muchas cosas más, como siempre, y había una química que ninguno de los dos se atrevía a reconocer. Me acuerdo que apagamos los micrófonos y seguimos hablando por chat. Llevábamos mucho tiempo conversando, muchas conversaciones cómplices, muchos gestos dulces. Me empezaba a gustar increíblemente, pero no lo asumí, porque era absurdo. Porque no te puede gustar alguien que sólo conoces por como teclea y por la tonalidad de su voz. Entonces no quería decir nada, pero en esa conversación, me dijo sorpresivamente que algo le pasaba conmigo…
-Nosé, podría decirte que te quiero, pero creo que no es bueno.
- Podría decirte que yo también, pero esto no es normal .- le respondí.
y entonces nos desconectamos.
Al día siguiente, fui a dar mi prueba, consciente que el fin de semana le había prometido un chocolate si me sacaba un 7. Y así fue. Esa fue mi nota. Todo gracias a que él me había enseñado cosas que para mí, eran chino mandarín. Le envié un mensaje para contarle, pero también para proponerle que dejáramos de hablar un tiempo porque no era normal lo que nos estaba ocurriendo.
Al dia siguiente seguimos hablando xD
Algo más extraño aún ocurría, porque ninguno de los dos se quiso alejar del otro.
Eran días de diciembre, días claros, aún en primavera…
Se acercaba la navidad. Recuerdo que recorrí todas las chocolaterías de aquí en busca de chocolates de menta ¬¬ no podian ser de maní ni almendras ni trufa. Tenian q ser de menta ¬¬.
No encontré.
Así que derrotada, pensé que quizás en otra oportunidad podría enviárselos.