“Hace dos años atrás, Blogeando, me encontré con un post que hablaba del aborto. Le posteé a su autor y él entro a mi blog para responderme y comentar lo que yo había escrito. “
Así empezó todo. De aquel día, creo que nos comentábamos la mayoria de los post, siempre con una buena onda digna de reconocer. Nos pedimos los mails, y de vez en cuando hablábamos por msn. En aquel entonces, yo pololeaba, y él empezaba a salir con una niña. Comenzamos a aconsejarnos, a ser amigos, a contarnos cosas, a hablar de las trivialidades del día. Recuerdo que dentro de unos meses más tarde, mientras él estaba de vacaciones de invierno en Calama, yo estaba a horas de ir a un ultimo encuentro donde sabía que me iban a patear.. cuando mi nuevo amigo Blogero (Peke) se conecta y me aconseja ir, digna. Horas más tarde, otra conversación por chat con él logro consolarme por la emoción del momento.
La ruptura me afectó porque estar con alguien me hacía bien. Pero claramente, mi ya Ex pololo y yo, no teníamos nada que hacer juntos, éramos muy distintos en algunas cosas y peor que eso, no éramos ni cómplices, ni amigos, ni nada. Éramos dos extraños que nos gustaba besarnos. Terminamos en un parque. recuerdo que una de sus palabras fueron: Yo jamás me supe ganar tu confianza, pero ya llegará alguien que sepa hacerlo. Y en ese minuto, un tanto nublada, me culpé a mi misma por no haber sido buena con él. Fui mala. Pésima polola. Aquella experiencia fue un golpe de maduración, tanto emocionalmente, y como mujer.
Peke en ese entonces estaba en su primer año de U, era “cute”.. era nice.. algo tenía que me inspiraba una confianza absoluta. Empezamos a hablar por Skype.. aun me acuerdo de ese día.. me gustó su voz.. “algo tenía”. Él vivía a cientos de kilometros de aquí, lo suficientemente lejos como para no poder conocerlo.